La «verdad oculta» de la manteca de cerdo es que, a pesar de la mala reputación de las grasas saturadas, la manteca puede ser una grasa saludable con un perfil nutricional beneficioso, siempre y cuando se elija la versión correcta y se consuma con moderación. Las versiones comerciales hidrogenadas contienen grasas trans, por lo que es preferible consumir manteca de alta calidad, que no esté hidrogenada y sea rica en grasas monoinsaturadas (como el ácido oleico), vitaminas (B, C, D) y minerales (fósforo, hierro).
Manteca de cerdo de calidad y sus beneficios
- Libre de grasas trans: La manteca de cerdo pura y de buena calidad no contiene grasas trans, las cuales se encuentran en las versiones hidrogenadas.
- Rica en grasas saludables: Contiene una buena cantidad de grasas monoinsaturadas, especialmente ácido oleico, que es beneficioso para la salud cardiovascular y puede ayudar a reducir el colesterol LDL («malo»).
- Aporta nutrientes: Es una fuente de vitaminas como la D y del grupo B, y minerales como el fósforo y el hierro.
- Mejora el sabor: No tiene olores ni sabores fuertes, por lo que no altera el sabor de los platillos.
- Versátil en la cocina: Es un ingrediente tradicional en muchas cocinas del mundo.
Precauciones y moderación