- Grasas saturadas: La manteca contiene grasas saturadas, y su consumo excesivo puede ser perjudicial. Es importante consumirla con moderación y dentro de una dieta equilibrada.
- Evitar la hidrogenada: Es crucial elegir manteca no hidrogenada. La manteca hidrogenada comercial puede contener grasas trans, por lo que se recomienda leer las etiquetas y elegir productos de alta calidad.
- Calidad: Asegúrate de que la manteca sea de alta calidad, bien procesada y que no tenga aditivos. Busca productos con registro sanitario y de fuentes confiables.
La Verdad Oculta de la Manteca de Cerdo