Lo que estás a punto de leer probablemente hará que lo pienses dos veces antes de simplemente “quitar la mosca y seguir comiendo”. Comparte esta información para que tu familia también lo sepa. Cuando una mosca se posa sobre tu comida, en realidad no está comiendo… está vomitando.
Las moscas no tienen la capacidad de morder ni de masticar los alimentos como lo hacemos los humanos. Por eso utilizan un mecanismo muy particular para poder alimentarse: primero expulsan una sustancia digestiva sobre la comida.