Recetas seguras y cuándo usarlas
Si deseas aprovechar sus beneficios, hazlo con precaución y nunca como tratamiento diario. Te propongo dos versiones:
Mascarilla exprés (para piel grasa o con puntos negros): Mezcla 1 cucharada de bicarbonato de sodio con 1 cucharada de jugo de limón (no uses demasiadas cucharadas, como indican algunos videos; menos es más). Agrega 2 cucharadas de agua filtrada para diluir la acidez. La pasta debe ser ligera, no espesa.
Versión suave (para pieles mixtas): Sustituye el limón por 2 cucharadas de yogur natural (con ácido láctico más suave) y añade 1 cucharadita de bicarbonato de sodio. Esta opción hidrata y exfolia a la vez.
Instrucciones de uso (imprescindibles):
Prueba de sensibilidad: Aplica una pequeña cantidad en la parte interna del brazo y espera 15 minutos. Si produce ardor o enrojecimiento, no la apliques en el rostro.
Aplicación: Limpia tu rostro con agua tibia. Con los dedos húmedos, aplica la mezcla solo en la zona T (frente, nariz y barbilla), evitando el contorno de ojos y labios. Masajea con suaves movimientos circulares durante 30 segundos.
Tiempo de acción: Deja actuar un máximo de 3 minutos (no toda la noche). La efervescencia dura poco y dejarla actuar más tiempo es contraproducente.