1. Combate el resfriado común y la gripe más rápido
Gracias a sus propiedades antivirales, antibacterianas y antiinflamatorias combinadas, la canela y la miel pueden acortar la duración de los resfriados y aliviar síntomas como dolor de garganta, congestión y fatiga.
Prueba esto: Mezcla 1 cucharadita de miel cruda y ½ cucharadita de canela en una taza de agua tibia (no hirviendo) o infusión. Bebe de 2 a 3 veces al día al primer síntoma de malestar.
Por qué funciona: La miel recubre la garganta para suprimir la tos, mientras que la naturaleza cálida de la canela ayuda a disolver la mucosidad y mejorar la circulación, acelerando la recuperación.
2. Favorece niveles saludables de azúcar en sangre
A pesar de contener azúcares naturales, la miel cruda consumida con moderación, especialmente cuando se combina con canela, puede ayudar a estabilizar los niveles de glucosa.
Un metanálisis de 2020 publicado en The Journal of the American College of Nutrition descubrió que la suplementación con canela redujo significativamente la HbA1c (un marcador del control del azúcar en sangre a largo plazo) en personas con diabetes tipo 2.