Poner comida con salsa directamente en la freidora de aire es un dolor de cabeza. El líquido gotea y mancha toda la cesta, además de causar humo durante la cocción. Las salsas como los adobos y los caldos también pueden quemarse y dejar un olor desagradable.
Consejo: Si desea usar salsa, agréguela después de que la comida esté lista. Así evitará desorden y conservará el sabor.
3. Granos y cereales sueltos.
¿Has pensado alguna vez en tostar granos de maíz o avena en la freidora de aire? La idea puede parecer buena, pero la práctica es complicada. Los granos sueltos rebotan por toda la cesta debido a la intensa circulación del aire, quemándose y esparciéndose por todo el aparato.
Consejo: Para obtener alimentos crujientes y tostados, es preferible utilizar moldes de silicona o recipientes aptos para la freidora de aire, asegurando que los granos se mantengan en su lugar.
4. Panes con relleno cremoso.