- Revisa nivel y estado del aceite con frecuencia.
- Respeta especificaciones del fabricante.
- Cambia filtro y aceite juntos cuando corresponda.
- Ajusta intervalos según tu tipo de manejo.
- Evita acelerar fuerte con motor frío.
- Lleva registro de servicios realizados.
Un pequeño hábito que marca una gran diferencia
El aceite parece un detalle menor, pero es una de las bases de la salud del motor. Corregir pequeños errores hoy puede ayudarte a evitar reparaciones costosas mañana y mantener el vehículo funcionando con mejor rendimiento durante muchos años.