Por su parte, el clavo de olor complementa esta acción. Si bien es más conocido por su contenido de eugenol y sus efectos analgésicos y antisépticos, también se le atribuyen propiedades estimulantes y tónicas que favorecen la energía y la vitalidad general, aspectos que influyen indirectamente en el desempeño sexual.
Además, al igual que el jengibre, el clavo contribuye a estimular la circulación sanguínea, creando un efecto sinérgico cuando se consumen juntos. Es importante señalar que, aunque la tradición y estudios preliminares sugieren estos beneficios, estas especias actúan como coadyuvantes naturales que deben formar parte de un estilo de vida saludable y no deben considerarse un reemplazo de los tratamientos médicos convencionales para la disfunción eréctil.