Preparar la carne.
Retirar toda la grasa visible (la grasa se echa a perder más rápido).
Cortar la carne en rodajas finas, a contrapelo o a favor de la fibra, según la masticación preferida
Sazonar y curar.
Mezclar sal, pimienta, especias y vinagre o jugo de limón.
Untar bien las rebanadas de carne con la mezcla.
Colocar en un recipiente tapado y refrigerar de 12 a 24 horas.
Secar la carne
Disponer las rodajas sobre rejillas, dejando espacio entre ellas.
Secar utilizando uno de estos métodos:
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