Qué hacer:
-
Realizar controles oftalmológicos y auditivos periódicos.
-
Usar anteojos y audífonos cuando sea necesario.
-
No posponer las revisiones médicas.
Conclusión
La pérdida de equilibrio en los adultos mayores no siempre es inevitable. Evitar estos errores puede marcar la diferencia entre una vida activa y segura, o el riesgo de sufrir caídas frecuentes.